El terremoto que afectó a México este septiembre no solamente ha sacudido la tierra de este bello país. Ha sacudido también la mente y el corazón de millones de seres humanos alrededor del mundo. No somos nosotros la excepción. Por ello este espacio editorial, siempre enfocado en algún tema tecnológico de la industria del envase y de la conversión, hoy no podemos más que dedicarlo a expresar toda nuestra solidaridad, mejores deseos, y aprecio por una nación que creíamos conocer, pero que no deja de sorprendernos… grandemente.
He tenido la fortuna de conocer México, en muy buena parte, gracias a los cientos de colegas y amigos de nuestra industria del envase y de la conversión, llevándome siempre la mejor imagen y la certeza de que México es una nación guerrera, valiente y, especialmente, muy generosa. He visitado tierras mexicanas innumerables veces como editora, y siempre he guardado por este país una profunda admiración y cariño. Hoy esta admiración se ha multiplicado por mil.
El espíritu de los mexicanos nos tiene conmovidos a todos. Y cómo no al constatar como en medio de tanto dolor, confusión y adversidad –y a muy pocos minutos de haber sucedido el primer sismo del 19 de septiembre- miles de héroes anónimos inundaron las calles paraver cómo podían ayudar a sus compatriotas. Se olvidaron de sí mismosy de sus propias vidas para levantar escombros, para formar interminables cadenas humanas para trasladar víveres y medicinas, para donar su tiempo, esfuerzo, recursos y talentos para salvar vidas y cooperar. México es hoy una bellísima y elocuente lección de resiliencia colectiva, de amor por el hermano, de capacidad de sobreponerse y salir adelante con optimismo, a pesar de las circunstancias. Muchas gracias México por tantas enseñanzas de vida.
Entonces hoy más que nunca,como latinoamericanos, tenemos el compromiso moral de unirnos para ayudar a nuestros hermanos mexicanos. Por ello desde estas breves líneas, escritas sólo tres días después del 19 de septiembre, quiero invitar a nuestros queridos lectores en toda América Latina a que nos unamos, ayudemos y donemos para la reconstrucción de este hermoso país del que seguimos aprendiendo tanto…y que no cesa de maravillarnos.
Para quienes desean donar, una forma muy efectiva de hacerlo es a través de Internet directamente a la Cruz Roja Mexicana, o mediante los distintos canales en la web como los que han habilitado firmas como Pay Pal y Amazon–también para donarle directamente a la Cruz Roja del país.